Tips Para Una Pasta Perfecta

A todos nos encanta comer una pasta muy bien hecha, que no esté dura, pero que mantenga su forma y no se desbarate. Para poder lograrlo es necesario tomar en cuenta estos consejos y te darás cuenta de la diferencia.

Es muy importante hervir en abundante agua y con suficiente sal. Se aconseja una cucharadita de sal por cada litro de agua, de tal forma que sepa a agua de mar. Que no te dé miedo que se sale, es indispensable que el agua esté salada para que la pasta tenga sabor ya cocida y no le baje la sal a la salsa. De esta manera queda tan bien que no necesitas agregarle más que un poco de aceite de oliva, pimienta y queso parmesano! Así queda lista para comerse.
No es necesario añadirle aceite al agua, el aceite le crea una capa que evita que la salsa se le adhiera.
Revisa los tiempos de cocción que indica el paquete, muchas veces no son perfectos pero es un aproximado y a veces depende de la altura de la ciudad a la que vives, que dura más o menos tiempo.

Una vez que el agua está hirviendo, introducir la pasta, y si es larga, presionar con la mano para que en la medida que se ablande quede toda cubierta por el agua. Ya dentro del agua se debe mover para que no se pegue, y el agua debe hervir a fuego alto. Es de las pocas preparaciones que hierve así.

Programar un temporizador para que no se pase de cocción y aconsejo dejar un poco menos hecha, al rededor de 1 o 2 minutos menos, para que se termine de cocer en la salsa.
SIEMPRE reservar una o dos tazas del agua de cocción de la pasta. Esta contiene sal y almidón y sirve para adelgazar la salsa. Normalmente se resecan al recalentar y se espesan, qué mejor manera de adelgazarlas que con este líquido de cocción.
Retirar la pasta del agua inmediatamente, si se deja más tiempo se sigue cocinando.

La pasta solo se enjuaga si se va a usar para una ensalada. Se aconseja escurrir bien y agregar inmediatamente a la salsa. Mezclar y adelgazar con la preciada agua que se reservó.
Si no la vas a usar de inmediato se aconseja bañar con un buen aceite de oliva, mezclar y reservar.
Existen muchos tipos de pasta, largas, como espaguetti, fettucine, linguini, taggliatelli y otras cortas como fussilli, penne, orecchietti, macaroni, rigatoni, y más. Las cortas están hechas para salsas con carne y/o con tropiezos, para que se metan en los orificios. Y las pastas largas se aconseja utilizarlas en preparaciones cremosas.